Los estudiantes de medicina no reciben la preparación necesaria para enfrentar la muerte en su práctica profesional. Esta es la conclusión de una reciente revisión de evidencia que destaca las deficiencias en la educación médica sobre la atención al final de la vida.
La Realidad de la Educación Médica
Los médicos se enfrentan a la muerte con más frecuencia que profesionales de casi cualquier otra área. Este es un aspecto inherente a su vocación de salvar vidas y brindar apoyo a los pacientes. Sin embargo, la formación que reciben actualmente no los prepara adecuadamente para manejar este desafío inevitable, según un estudio publicado en la revista Academic Medicine.
Los investigadores han señalado que existe una escasez de educación basada en evidencia para los estudiantes de medicina en relación con cómo ayudar a los pacientes y sus familias a afrontar el final de la vida. Esta falta de preparación no solo afecta a los futuros médicos, sino que también tiene un impacto negativo en la atención que reciben los pacientes.
La Perspectiva de los Investigadores
Raven Weaver, investigadora principal y profesora asociada en el Departamento de Desarrollo Humano de la Universidad Estatal de Washington, enfatiza que una formación adecuada puede reducir el miedo tanto de los pacientes como de los médicos ante la muerte. «Los estudiantes de medicina a menudo no adquieren suficiente experiencia en este ámbito hasta que están en el campo», comentó Weaver. «La formación en el aula podría permitirles reflexionar sobre el tema antes de enfrentarse directamente a los pacientes».
Análisis de la Formación en Facultades de Medicina
Para llevar a cabo su revisión, los investigadores analizaron artículos publicados desde 2013 sobre la educación relacionada con la muerte y el morir en las facultades de medicina. En total, se incluyeron 43 estudios en la revisión. Los hallazgos revelaron que las facultades de medicina presentan una gran variabilidad en la forma en que abordan la enseñanza sobre la muerte.
Algunas instituciones se limitan a lo básico, como enseñar a los estudiantes a completar un certificado de defunción o definir cuidados al final de la vida. Otras, en cambio, ofrecen una formación más completa, que incluye rotaciones en hospicios o en cuidados paliativos. Sin embargo, los investigadores concluyeron que «no existe un enfoque coherente y basado en la evidencia para la educación sobre la muerte y el morir en las facultades de medicina de EE. UU.».
Impacto de la Formación Inadecuada
La educación sobre la muerte y el morir suele ser breve y, por lo tanto, probablemente tenga poco impacto duradero en los estudiantes. El Dr. Logan Patterson, investigador principal y recién graduado de la Universidad Estatal de Washington, subraya que «el primer paso para averiguar cómo enseñarla es ver cómo se está enseñando actualmente». Según Patterson, se ha descubierto que realmente no se está enseñando en absoluto.
Patterson, quien comenzará su formación en oncología radioterápica en San Francisco, comparte su experiencia sobre cómo la falta de preparación puede dejar a los futuros médicos sin las herramientas necesarias. «Si haces un turno en urgencias, probablemente verás a un paciente que no ha tenido que lidiar con preguntas sobre el final de la vida», explicó. «He visto a familias llevar a un paciente con una enfermedad crónica al hospital porque pensaban que eso era lo que la persona quería, solo para descubrir que no quería estar allí».
La Necesidad de Formación Adicional
La formación adicional, ya sea durante la facultad de medicina o en la práctica, podría reducir los tratamientos no deseados y evitar facturas médicas innecesarias para las familias. Weaver señala que «las investigaciones muestran que la atención sanitaria es más cara en el último año de vida, y gran parte de eso es tratamiento no deseado». Los médicos, comprensiblemente, desean salvar vidas, pero a menudo no consideran la calidad de vida de los pacientes.
Además, esta formación también ayudaría a los médicos a manejar la carga emocional que conlleva atender a pacientes y familias en esta etapa inevitable de la vida. Patterson concluye: «Casi cualquier médico te dirá que falta formación en la muerte y el moribundo. Es inevitable que los médicos hablen de esto con los pacientes. Cualquier aumento de conocimiento al principio de sus carreras solo les ayudará a ellos y a quienes quieren».
Conclusiones y Recomendaciones
Es evidente que la educación médica actual necesita una revisión significativa para incluir una formación más robusta sobre la muerte y el morir. Los estudiantes de medicina deben ser capacitados no solo en aspectos técnicos, sino también en la dimensión emocional y ética de la atención al final de la vida. Esto no solo beneficiará a los futuros médicos, sino que también mejorará la calidad de atención que reciben los pacientes y sus familias.
Para más información sobre la atención al final de la vida, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento ofrece recursos valiosos.
FUENTE: Comunicado de prensa de la Universidad Estatal de Washington, 14 de enero de 2026
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🔗 [Fuente](https://spanish.healthday.com/noticias-salud/general-health/estudiantes-de-medicina-no-estan-adecuadamente-formados-para-enfrentarse-a-la-muerte-segun-una-rese%C3%B1a)